Cuando llego a mis manos me gustó aun más, los colores son preciosos y es hipercombinable. Suave, calentito para esos días de primavera y entretiempo.
Súper favorecedor.
Preciosa combinación del hacer artesano de La Casita de Wendy y la sensibilidad de Nuria Riaza, con un estampado dibujado con bolígrafo que no puede ser más delicado. La seda hace que además sea muy agradable al tacto.