Preciosa combinación del hacer artesano de La Casita de Wendy y la sensibilidad de Nuria Riaza, con un estampado dibujado con bolígrafo que no puede ser más delicado. La seda hace que además sea muy agradable al tacto.
Este es es segundo vestido de La Casita de Wendy que compro (y aprovechando las rebajas, ¡me he comprado dos más!), y me enamoré al verlo.
Me encantan los modelos, la calidad, los detalles, los estampados, que son auténticas obras de arte.
Cuando llevo puesto cualquiera de estos vestidos, me siento muy especial, única, y es una sensación maravillosa.
Además, saber que son prendas realizadas éticamente y se manera sostenible, es un plus que le añade aún más valor.
Maravilloso vestido que llama la atención con el colorido que tiene, a mi hermana le gustó tantísimo que le regalé uno y ahora es su vestido preferido, comodo suave con una caida preciosa.